Se necesitan pastores / Necessita-se de pastores / Pastors are needed
EL DIOS QUE YO CONOZCO
5.11 - Y no cayó, porque estaba fundada sobre la Roca
5.10 - Una comunión más estrecha con Cristo supone una comprensión más sólida de la sana doctrina
5.09 - ¿Cómo puede el hombre saber que aquello a lo cual se entrega es realmente la verdad?
5.08 - La verdad no depende, para ser válida, de la experiencia del hombre sino de lo que Dios ha revelado en su Palabra
5.07 - Pero tú habla lo que está de acuerdo con la sana doctrina
"Pero tú habla lo que está de acuerdo con la sana doctrina" (Tito 2: 1).
5.06 - La iglesia no es algo que los hombres hacen...
5.05 - El hacer discípulos de Cristo no es un concurso de popularidad
5.04 - ¿Puede una iglesia conducir al error mientras sus miembros pretenden creer en la verdad?
5.03 - ¿En qué iglesia se puede realmente confiar?
"También tengo otras ovejas que no son de este redil; aquéllas también debo traer, y oirán mi voz; y habrá un rebaño, y un pastor" (Juan 10: 16).
5.02 - ¿En qué es lo que usted cree?
5.01 - La peor de las locuras
"Vosotros, pues, sois el cuerpo de Cristo, y miembros cada uno en particular" (1 Corintios 12: 27). El cuerpo incluye a todos los cristianos verdadero, vivos o muertos. Son parte de Cristo, la Cabeza viviente.
4.02 - ¿ES LA HISTORIA DE TU VIDA?
Este hijo menor se había cansado de la sujeción a que estaba sometido en la casa de su padre. Le parecía que se le restringía su libertad. Interpretaba mal el amor y cuidado que le prodigaba su padre, y decidió seguir los dictados de su propia inclinación.
El joven no reconoce ninguna obligación hacia su padre, ni expresa gratitud; no obstante reclama el privilegio de un hijo en la participación de los bienes de su padre. Desea recibir ahora la herencia que le correspondería a la muerte de su padre. Está empeñado en gozar del presente, y no se preocupa de lo futuro.
Habiendo obtenido su patrimonio, fue "a una provincia apartada", lejos de la casa de su padre. Teniendo dinero en abundancia y libertad para hacer lo que le place, se lisonjea de haber logrado el deseo de su corazón. No hay quien le diga: No hagas esto, porque será perjudicial para ti; o: Haz esto porque es recto.
Las malas compañías le ayudan a hundirse cada vez más profundamente en el pecado, y desperdicia "su hacienda viviendo perdidamente".
La Biblia habla de hombres que "profesando ser sabios, se hicieron necios" (Romanos 1: 22) y éste es el caso del joven de la parábola.
Despilfarra la riqueza que egoístamente reclamó de su padre. Malgasta el tesoro de su virilidad. Los preciosos años de vida, la fuerza del intelecto, las brillantes visiones de la juventud, las aspiraciones espirituales, todos son consumidos.
Sobreviene una gran hambre; él comienza a sentir necesidad y se llega a uno de los ciudadanos de aquel país, quien lo envía al campo a apacentar cerdos. Para un judío ésta era la más mezquina y degradante de las ocupaciones.
El joven que se había jactado de su libertad, ahora se encuentra esclavo. Está sometido al peor de los yugos: "retenido... con las cuerdas de su pecado" (Proverbio 5: 22).
El esplendor y el brillo que lo ofuscaron han desaparecido, y siente el peso de su cadena.
Sentado en el suelo de aquella tierra desolada y azotada por el hambre, sin otra compañía que los cerdos, se resigna a saciarse con los desperdicios con que se alimentan las bestias.
No conserva la amistad de ninguno de los alegres compañeros que lo rodeaban en sus días de prosperidad y comían y bebían a costa suya. ¿Dónde está ahora su gozo desenfrenado?
Tranquilizando su conciencia, amodorrando su sensibilidad, se creyó feliz; pero ahora, sin dinero, sufriendo de hambre, con su orgullo humillado, con su naturaleza moral empequeñecida, con su voluntad debilitada e indigna de confianza, con sus mejores sentimientos aparentemente muertos, es el más desventurado de los mortales.
4.01 - Solo... en los sequedales en el desierto
3.03 - Hay un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre
"Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos" (Hechos 4: 12).
"Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre" (1 Timoteo 2: 5).
"Pero ahora tanto mejor ministerio es el suyo, cuanto es mediador de un mejor pacto, establecido sobre mejores promesas" (Hebreos 8: 6).
El hombre quebrantó la ley de Dios, y por medio del Redentor se hicieron promesas nuevas sobre una base diferente.
Todas las cosas provienen de Dios. Todas las bendiciones deben venir a través de un Mediador.
Desde los beneficios más insignificantes hasta la mayor bendición, todo fluye por un único Canal: la mediación sobrehumana asperjada con la sangre cuyo valor supera todo cálculo porque era la vida de Dios en su Hijo.
Cada miembro de la familia humana está enteramente en las manos de Cristo, y todo lo que poseemos en esta vida presente ya sea dinero, casas, tierras, capacidad de razonar, fortaleza física, o facultades intelectuales y todas las bendiciones de la vida futura, han sido colocados en nuestra posesión como tesoros de Dios para que sean fielmente empleados en beneficio de nuestros semejantes.
Todo don tiene el sello de la cruz y lleva la imagen y el sobrescrito de Jesucristo.
Ahora bien, NINGUNA ALMA PUEDE DARLE A DIOS ALGO QUE YA NO SEA DE EL.
Recuerda esto: "Todo es tuyo, y de lo recibido de tu mano te damos" (1 Crónicas 29: 14).
Nosotros no poseemos nada, ni podemos ofrecer cosa alguna en valor, en obras, en fe, que no hayamos recibido primeramente de Dios y sobre lo cual Él puede en cualquier momento poner su mano y decir: "Esto es mío - dádivas y bendiciones y dotes que yo te confié, no para enriquecerte, sino para que las uses sabiamente en beneficio del mundo".
3.02 - Perdiste el favor, no el derecho
Necesitas entender esto:
El hombre perdió esos privilegios que Dios en su misericordia le presentó como un don gratuito, un tesoro en depósito para ser usado en el avance de su causa y su gloria, para beneficiar a los seres que Él había hecho.
En el momento cuando la criatura de Dios rehusó obedecer las leyes del reino de Dios, en ese momento se volvió desleal al gobierno del Creador y se hizo enteramente indigna de todas las bendiciones con que El la había favorecido.
Esta era la situación de la raza humana después que el hombre, por su transgresión, se divorció de Dios.
Entonces ya no tenía más derecho a una bocanada de aire, a un rayo de sol o a una partícula de alimento.
Y la razón por la cual el hombre no fue aniquilado, fue porque Dios lo amó de tal manera que otorgó el don de su amado Hijo para que Él sufriera la penalidad de la transgresión.
Jesús estuvo dispuesto a convertirse en el fiador y sustituto del hombre a fin de que éste, mediante su incomparable gracia, pudiera tener otra oportunidad - una segunda prueba -, teniendo la experiencia de Adán y Eva como una advertencia para que no transgredieran la ley de Dios como ellos lo hicieron.
Y en cuanto el hombre disfruta las bendiciones de Dios en la dádiva del sol y la dádiva del alimento, debería inclinarse delante del alimento, debería inclinarse delante del Hacedor en agradecido reconocimiento de que todas las cosas provienen de El.
Todo lo que se le devuelve a Dios es tan sólo su propiedad, que El nos ha concedido.
